lunes, 6 de junio de 2011

De Sal si Puedes a Cervantes

Llegamos a la Porta do Camiño, donde estaba una de las siete puertas de la antigua muralla, por la que suelen entrar los peregrinos del Camino Francés.

Subiendo la Rúa das Casas Reais, nombre que recibía porque las casas que se construyeron en ella eran de propiedad real, hacemos nuestra primera parada en una iglesia que hay a la izquierda: Santa María do Camiño.

Pegado a ella, un callejón nos lleva a uno de esos rincones curiosos de la ciudad, la Ruela de Sae se Podes (Sal si Puedes). Sin duda, el nombre no podía ser más acertado.

Siguiendo camino, encontramos el bello Pazo de Fondevila, frente al cual está la Iglesia das Ánimas, probablemente la única que existe dedicada a las almas del Purgatorio.

Dicen que los autores de la Pasión de Jesús que hay en el interior plasmaron en sus imágenes las caras y expresiones de los vecinos de la zona, algo que no fue de su agrado. Una fuente, coronada con un busto del gran genio del Siglo de Oro, nos indica que llegamos a la Plaza de Cervantes, que tuvo otros nombres como Fonte do Campo, y del Pan, por los mercados que, en otros tiempos, se celebraban allí.

En ella se encuentra la vieja Casa Consistorial de Santiago, la más antigua de Galicia, y la pequeña Iglesia de San Bieito do Campo, de aspecto sobrio y poco valor artístico, debido a la escasez de recursos utilizados en su construcción.

En la Edad Media, esta plaza acogía la picota donde ataban a los condenados, además de ser utilizada por la Inquisición para celebrar sus Autos de Fe.

Sigamos ahora por la Rúa Acibechería (Azabachería).







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Plaza de Cervantes en Santiago de Compostela. Esta plaza es el núcleo principal de la zona alta del casco histórico. Allí nos conducen la práctica totalidad de las calles de su entorno. Antiguamente se la denominaba plaza del Pan o del Campo.

Desde 1840, cuando fue bautizada con su nombre actual de Plaza de Cervantes, una estatua de Cervantes, ilustre escritor, fue colocado allí sobre una alta columna que le sirve de pedestal. A sus pies se puede ver una fuente de piedra de un metro de alto.