martes, 27 de abril de 2010

San Antón

Todavía en tierras burgalesas, los peregrinos se encuentran los restos del antiguo convento de San Antón de Castrojeriz, que perteneció a la Orden Hospitalaria de los Antonianos, especializados en curar enfermedades contagiosas y, sobre todo, el mal conocido como “Fuego de San Antón”, muy extendido en la Edad Media y que estaba producido por el cornezuelo, un hongo que se encontraba en el centeno.

San Antón, patrón de esta orden, nació en Egipto en el año 25 1 d.C. Fue un monje cristiano que, cuando tenía veinte años, vendió todas sus propiedades, entregó el dinero a los pobres y se retiró a hacer una vida austera.

Vivió 105 años, la mayor parte en completa soledad. Un día, mientras llevaba vida de eremita en el desierto, descubrió mediante una visión que cerca de allí había un hombre que llevaba más tiempo de retiro que él.

Entonces, fue en su búsqueda guiado por tres seres: el primero un centauro; el segundo un sátiro con cuerpo de hombre y patas de cabra; y el tercero un lobo que lo acompañó hasta el anacoreta, junto al que convivió algún tiempo, alimentándose de hierbas, raíces y un pan que cada día les traía un cuervo en su pico.

Pasados unos años, decidió volver a su soledad, pero un día, vio la figura de unos ángeles que se llevaban a su antiguo compañero, y comprendió que éste había muerto.

Volvió entonces para enterrarlo y, allí, encontró una pareja de eones, que le ayudaron a abrir una piedra donde depositaron, para siempre, el cuerpo de su amigo.















Vistas de las ruínas del monasterio de San Antón y su albergue ilustradas con la canción "El bolero de San Antón"















Una de las construcciones más hermosas que puedes ver en el Camino de Santiago.

martes, 20 de abril de 2010

Tiempos Heroicos

Un mural de cerámica con acabado metálico recuerda desde ayer en la plaza de España la brava actitud de los burgaleses, que hicieron frente al invasor francés días antes del 2 de mayo de 1808

A. G. / Burgos

Algunas de las primeras víctimas de los invasores franceses en la España de 1808 fueron burgalesas y cayeron días antes del célebre 2 de mayo madrileño. Los vecinos llevaban tiempo padeciendo los abusos de las tropas que se acantonaron por estas tierras y fueron a contárselo al marqués de la Granja, a la sazón, representante del Gobierno. Como tal señor estuviera alojado en el palacio episcopal, allá que se acercaron a protestar. Nunca lo hicieran. Los soldados galos dispararon contra la muchedumbre concentrada y mataron a tres personas, a las que se recuerda en una placa en el Arco de Santa María. Era el 18 de abril.

202 años después, el Ayuntamiento ha querido recordar aquellos acontecimientos y a todos los héroes anónimos que plantaron cara al francés, y lo ha hecho como mejor sabe hacerlo: Con un mural de cerámica en acabado metálico, en este caso obra del escultor cántabro Juan José Revuelta que fue inaugurado ayer por la mañana. El alcalde presidió el momento en el que la pieza veía la luz. A la vez, sonaron disparos y la Marcha Radetzky.

Entre estos detalles de ambiente y los elegantes uniformes de época, se mascaba la Historia. Y es que los miembros de la Asociación de Amigos del Museo Militar de Burgos se pusieron las ropas del Regimiento de Infantería de Burgos y los de la Asociación de Amigos del Museo de Historia Militar de Valencia, la de los granaderos del Regimiento de Infantería de Valencia y las de los franceses. No faltaba detalle. Por la tarde, además, se realizó una retreta nocturna que recreó la actividad de las tropas que iban recogiendo a los soldados que se quedaban rezagados por las tabernas para llevarlos a los cuarteles.

Tal fue la intensidad del evento matutino que hasta las palabras que dirigió Aparicio a los presentes resultaron más enardecidas que de costumbre: «Aquellos años fueron durísimos, difíciles y dejaron una inolvidable huella en Burgos que, no en vano, fue pionera y precursora de esa revolución de identidad, de ese destino de preservar a España tal y como la conocemos».

Sus palabras no desmerecieron las dedicatorias que pueden leerse a los pies del mural: «(...) a los que lucharon sobre el suelo de nuestra provincia o lejos de ella siendo sus hijos por la independencia de toda la nación». «A los paisanos anónimos que abandonaron todo para luchar contra el tirano junto a los jefes guerrilleros (...)».

lunes, 19 de abril de 2010

Contra el estrés

Si sientes mucha tensión
en el trabajo, procura comprender
cuál es su causa concreta. Puede
tratarse de un exceso de trabajo,
plazos acuciantes, inseguridad
en el empleo, nuevas tecnologías
o compañeros de trabajo difíciles.




domingo, 18 de abril de 2010

En Galilea empezaron de nuevo

Estamos en el tercer domingo del tiempo pascual. Continuamos celebrando la resurrección de Jesús, escuchando relatos de sus apariciones, después de haber resucitado, y siguiendo el libro de los hechos de los Apóstoles.

Si quisiéramos reconstruir por fechas lo que sucedió después de resucitar Jesús habría que colocar primero la aparición que nos cuenta Juan, en el lago de Galilea (evangelio) y después poner la predicación de los apóstoles (1ª lectura), del libro de los hechos; aunque primero se escribió el libro de los hechos de los apóstoles y después el evangelio de Juan. Esta reconstrucción supondría que los apóstoles volvieron a Galilea a empezar de nuevo [como Jesús había dicho en alguna aparición, que allí se encontraría con ellos] y vuelven a su actividad normal, antes de conocer a Jesús, que era la pesca. Lo que parece un tanto improbable. Además hay autores que prefieren leer el evangelio de un modo simbólico.

Este texto contiene una estructura parecida al resto de relatos de apariciones de Jesús resucitado: un vacío o sufrimiento, una búsqueda y una respuesta - presencia del Señor.

1º El vacío es la soledad de quien se siente desesperanzado por haber perdido a su Señor (la angustia de María Magdalena, el desencanto de los caminantes de Emaús, el miedo de los discípulos, las dudas de Tomás). En este texto el vacío está representado por elementos simbólicos: la noche, que da miedo y tristeza; el mar, que en la Biblia representa al mal; la fatiga inútil de los pescadores.

2º La búsqueda de una salida a esa desolación, que es un sentimiento de vigilante espera; es un deseo vehemente de querer encontrar a Dios. Búsqueda que hace a los apóstoles reconocer a Jesús en el lago. Esta búsqueda en la experiencia personal puede prolongarse a lo largo de toda una vida.

3º Presencia de Jesús que es una respuesta a esa búsqueda; que transforma a quienes se encuentran con él [los apóstoles pierden el miedo] y que se convierte en un envío misionero [la misión viene después de la resurrección]. Con la presencia de Jesús resucitado comienza el Reino de Dios. La pesca con red representa la venida del reino y el número de peces – 153 – es expresión de las especies de peces conocidas o del número de naciones conocidas, simbolizando que el Reino de Dios acoge a todas las personas.

Después de encontrarse con Jesús resucitado los apóstoles aparecen de nuevo en Judea enseñando en nombre de Jesús. Lo hacen con valentía, enfrentándose con la autoridad que les ha prohibido hablar en nombre de Jesús. No sólo no les da miedo su prohibición sino que incluso les anuncian que Jesús ha muerto, por su culpa, y resucitado. Presentan su alegría por sufrir estos padecimientos por el nombre de Jesús.

Se convierten las lecturas en todo un proceso de fe en el seguimiento de Jesús. Podríamos intentar hacer una aplicación personal de las lecturas e ideas de las mismas de este domingo expresando ese proceso [cada uno nos podemos encontrar en un punto diferente]:

Hemos seguido a Jesucristo;

Hemos dejado todo por él;

Jesús ha muerto en la cruz, pero dicen que ha resucitado; su cruz nos ha espantado;

Hemos pasado por un momento de desolación que no nos ha impedido continuar la búsqueda de una explicación de sentido, la búsqueda de su presencia;

Y hemos encontrado al Señor presente en medio de la comunidad: en su palabra, en la Eucaristía, en el perdón, en el hermano, relanzándonos a empezar de nuevo;

Hemos perdido los miedos y hemos dado testimonio valiente de nuestra fe en las circunstancias que cada uno vive.

¡Que la presencia de Cristo, resucitado, disipe las tinieblas del mundo y de nuestra persona!

El Evangelio de este tercer domingo de Pascua nos pone en aviso de algo fundamental: de nada sirve que Jesús haya muerto en la cruz y que Dios lo haya resucitado de entre los muertos si nosotros no nos damos cuenta de que ese Jesús resucitado es el Señor, el único por el que vale la pena que demos la vida. Nosotros sabemos que Cristo ha resucitado, pero quizá nos hace falta experimentar en nuestro interior esa experiencia del Resucitado, reconocerlo como el único Señor. Para ello es necesario que tengamos deseos de encontrarnos con Él, así seremos capaces de descubrir a Cristo en cualquier circunstancia de nuestra vida; y podemos decir, en verdad, que Él es el Señor.













Juan Segura explica en cuatro minutos el evangelio del tercer domingo de Pascua para la página www.elcantarodesicar.com sobre imágenes de una alegoría pascual.














3º DOMINGO DE PASCUA. Pbro. Lic. José Luis Aguilera Cruz aguileracruz@yahoo.com.mx

Echen la red a la derecha y encontrarán peces

DECEPCIONADO DE LA VIDA.

Estamos en el evangelio de san Juan 21, 1-19, y vamos a seguir meditando los alcances de la resurrección de Jesús. Al inicio de este pasaje encontramos a los apóstoles reunidos. Aunque Jesús ya había resucitado e incluso ya se les había aparecido, sin embargo Pedro no entendía los alcances de la resurrección de Cristo, y el estar reunidos no le significaba nada a Pedro en ese momento, así que decide ir a pescar, pues era lo que sabía hacer y si ahí no había nada que hacer, pues lo mejor era ir a pescar, los demás apóstoles entendieron el mensaje y salieron con Pedro a pescar. Para Pedro lo único que tenía sentido era trabajar en las cosas materiales como estaba acostumbrado, y los demás no tienen argumentos para decirle a Pedro que mejor hiciera otra cosa. Jamás se imaginaron que ellos resultarían pescados de por vida.

LOS PESCADORES PESCADOS.

Sabemos la historia, que salen los apóstoles a la pesca por la noche, pero no pescan nada y de repente Jesús desde la orilla da indicaciones para que encuentren peces, y siguiendo esas indicaciones encuentran los peces que luego ya no podían jalar la red por tantos peces v. 6; Pedro nadó hasta donde estaba Jesús y cuando llegaron los demás Jesús tenía preparado el almuerzo, y les dice así vengan a almorzar v. 12ª; por eso más tarde san Pablo va a decir Si no trabaja que no coma II Tes 3, 10, como los apóstoles ya habían trabajado ahora les tocaba comer, Jesús resucitado de ninguna manera viene a decir que el trabajo es cosa del pasado creer en Jesús resucitado no es vivir de aire, creer en Jesús resucitado es comprometernos con la sociedad; el trabajo honrado encuentra sentido en el resucitado.

EL TRABAJO DE PEDRO.

Es verdad que a Pedro Jesús resucitado le da un trabajo muy especial, pero los demás seguidores de Jesús no pueden desprenderse de esta obligación, y más que obligación debemos decir que es por la realización de la persona. Pedro va a ser enviado a apacentar las ovejas del Señor, pero aún así no se trata de un trabajo profesional, en este asunto está metido el corazón, y si no lo está, definitivamente no se puede trabajar por este reino. Es verdad que Pedro negó a Jesús en tres ocasiones, cuando éste había sido llevado al pretorio para los juicios iniciales, y en este texto Jesús pide que Pedro le declare su amor por tres ocasiones también para resarcir la ofensa hecha, pero Jesús también en tres ocasiones le invita a un trabajo muy especial: a apacentar y pastorear los corderos y las ovejas vv. 15-17. Jesús resucitado le da a Pedro su misión, de ahí en adelante, si Pedro salió e invitó a pescar, fue para pescar personas (Lc 5, 10).

¡ÁNIMO!: YO HE VENCIDO AL MUNDO.

En este tiempo se habla de un final cercano del mundo y lo prueban con los terremotos tan fuertes y destructores de Haití y Chile, muchos jóvenes y viejos están: decepcionados de la vida, y ya ni quieren trabajar ni esforzarse por lograr un cambio social, parece que la psicosis que los medios de comunicación quieren lograr se está realizando, estamos llegando a una apatía en todo, exactamente por eso Jesús en su palabra no dice fechas para cuando venga el fin, esos medios están anunciado exactamente lo contrario de Jesús, son contrarios a Jesús. Así que en lugar de abandonarnos a nuestra suerte, hagamos lo que Jesús le dice hoy a Pedro, en lugar de dejarnos caer en la depresión que quieren los medios de comunicación, mejor que la fuerza de Jesús resucitado, nos de ánimo para que por amor a Él salgamos adelante.

domingo, 4 de abril de 2010

La luz de Cristo disipe las tinieblas del corazón y del espíritu

Celebramos el domingo de Pascua. Pascua significa "paso"; celebramos el paso de Jesús de la muerte a la vida.

Que Jesucristo ha resucitado quiere decir:

- Que hay otra vida para siempre y que donde va Jesús iremos los que estamos incorporados a él por el bautismo. Cristo es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia, y donde está la cabeza -en el cielo- iremos también los miembros de su cuerpo.

- Que Dios Padre, al resucitar a su Hijo, le da la razón. No tienen razón quienes le crucificaron, no fueron justos; es su Hijo Jesús quien tiene razón en sus palabras y en sus actos.

- Que para llegar a la otra vida hay que seguir el camino que nos indicó Jesús, intentando imitarle en nuestra vida.

Por eso la celebración de hoy es una expresión de esa transformación que opera la resurrección de Jesús:

- Los apóstoles pasan del miedo a los judíos a dar testimonio valiente de Jesucristo, muerto y resucitado. Escuchábamos en la primera lectura como San Pedro predica con valentía que Jesús, a quien crucificaron los judíos, ha resucitado.

- Los apóstoles pasan de la incredulidad a la fe: vieron - el sepulcro vacío - y creyeron.

- Los cristianos pasamos de una vida antigua a la vida nueva: vivir como Hijos de Dios resucitados, escuchábamos en la segunda lectura.

- Y todos estos cambios porque Jesús ha pasado de la cruz a la resurrección. Este es el camino: de la muerte a la vida.

Es difícil vivir desde la resurrección si antes no hemos muerto con Cristo: Viviendo el fracaso profundo, el vacío y el sin sentido total, la muerte de la vida y la esperanza en la muerte concreta, el silencio frío, la contradicción interior, las limitaciones...

"Allí donde se estrellan todas las esperanzas humanas, allí precisamente empieza la esperanza de los creyentes" (Moltmann).

Allí donde todo se hace oscuridad y muerte, Jesús pone hoy la semilla de su vida..."De lo que ere nuestra ruina, has hecho, Señor, causa de nuestra salvación". (Prefacio)

Quizá nos resulte difícil comprender la resurrección y aceptarla en nuestra vida por que:

- si creemos en la resurrección, que hay otra vida para siempre, tenemos que aceptar que esta vida se acaba, que aquí estamos de paso.

- si creemos en la resurrección, que la muerte produce vida, que para que el grano produzca fruto debe morir, tenemos que aceptar todos los momentos negativos (momentos de desesperación, de derrota, de olvido personal) igual que aceptamos los momentos positivos.

- La sociedad en que vivimos se caracteriza, entre otras cosas, por rechazar todo lo que supone esfuerzo, sacrificio, dolor, renuncia... porque se ven como momentos inútiles de la vida. Así es difícil aceptar la resurrección, porque no se acepta plenamente la muerte.

Creemos en la resurrección por el testimonio de los apóstoles, nos fiamos de ellos; pero también porque nosotros hemos tenido algún anticipo de la resurrección, cuando del fracaso ha surgido la luz, por ejemplo.

Señor,

el silencio blindado

se hizo poco a poco palabra.

La soledad que me apretó el pecho

en un abrazo de angustia,

se reveló en una presencia.

En el fondo de la contradicción brotó

alegría de primavera.

En la contemplación del pobre

me descubrí más pleno.

El saqueado de este mundo

me colmó de fuerzas y de preguntas

para andar mañana.

La atadura a mi límite

me dió una nueva libertad para amar.

En el fondo de toda situación encadenada

mana una fuente inagotable

de vida y libertad,

ahí mismo donde nos paralizan o provocan

para alimentar la muerte.

El silencio, la soledad, la contradicción,

el límite, la opresión y la muerte

son salvados desde dentro,

desde el fondo de su debilidad,

donde tú, Señor de la historia,

te has hecho carne oprimida en nuestros abismos,

en lo más dentro de nosotros mismos.

¡La luz de Cristo que resucita glorioso disipe las tinieblas del corazón y del espíritu!











Sobre imágenes de árboles en flor en las calles de Zaragoza, el propio Juan Segura, en chorma-key, nos habla de la alegría de la Resurrección de Jesucristo para www.elcantarodesicar.com













DOMINGO DE PASCUA. Pbro. Lic. José Luis Aguilera Cruz aguileracruz@yahoo.com.mx

Debía resucitar de entre los muertos

MARÍA MAGDALENA.

Estamos ante una mujer que siguió a Jesús hasta sus últimos momentos, recordemos que de ella dice la Escritura, habían salido siete demonios (Lc 8, 2) lo que quiere decir que era una mujer muy pecadora, con el superlativo subrayado, el número siete significa algo completo, si se trataba de maldad que llamaran a Magdalena, pero se encontró con Jesús y fuera toda la maldad, fue otra, fue una mujer nueva de modo que fue más valiente que los apóstoles, mientras ellos huían y su maestro moría, ella estaba con María la madre de Jesús al pie de la cruz (Jn 19, 25). El evangelio de este domingo de Pascua inicia en la madrugada del día de la resurrección, con María Magdalena sola, ante la tumba con la piedra removida, y va a dar una noticia pero un tanto dispersa, ella es portadora de una opinión del pasado Se han llevado el cuerpo del Señor y no sabemos donde lo habrá puesto (ver Jn 20, 1-2).

PEDRO Y JUAN.

Personajes que no necesitan presentación, son los primero discípulos llamados junto a Santiago y Andrés según el evangelio de san Marcos (Mc 1, 16-20); y desde ese momento son inseparables del maestro que los llama aún en los momentos más íntimos del Señor como en el momento de la transfiguración (Lc 9, 28), en su agonía en el monte de los olivos (Mc 14, 33); mientras Jesús sufría el juicio, estos dos apóstoles estaban ahí también en el pretorio (Jn 18, 15); en este evangelio a Juan se le llama por su nombre como también con el nombre de discípulo, como el texto que hoy leemos Jn 20, 1-9; en nuestro texto nunca se le llamará Juan, sino discípulo, el que Jesús amaba v. 2 o el otro discípulo vv. 3. 4. 8.

PEDRO EL VIEJO.

Pedro el amigo; el que se rajó a la mera hora, el que con todo y pena, con todo y lágrimas (Lc 22, 62) seguía a Jesús, junto a Juan recibe la noticia de la ausencia del cuerpo de Jesús y claro que le interesa lo que pasa con el cuerpo de su amigo, por eso corre v. 4, ¿has corrido por un amigo? Pedro y Juan lo hicieron, cuando pasa eso, uno no piensa en otras cosas, hay que actuar y ya; pero Pedro era más viejo, así que no le aguantó el paso al otro discípulo, pero cuando Pedro llega al sepulcro, es el primero en entrar v. 6, se cumplió eso de que el último es el primero. ¿Cómo debió ser esa experiencia?, entrar al lugar donde recién ha resucitado Jesús, debió ser ¡lo máximo! esa experiencia es la que trata de comunicarnos el evangelista en esta narración.

JUAN EL JOVEN.

Lo que el autor del evangelio que se supone es el mismo Juan, intenta hacer es que creamos a través de la experiencia de estos dos discípulos, Juan llega primero al sepulcro, ve los lienzos en el suelo v. 5, pero espera a que llegue y entre Pedro, para indicar su lugar entre ellos, al entrar Juan y ver lo mismo que había visto Pedro: los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte vv. 6b-7. La experiencia de Juan él mismo la resume así: vio y creyó v. 8b. Imagina esta escena y contágiate de la fe de Juan, mira con sus ojos y cree con su fe. Acepta a Jesús resucitado en tu corazón como lo aceptó Juan, todo lo que antes había vivido encontró sentido en el sepulcro vacío con la escena de los lienzos y el sudario. Déjate contagiar de su fe y se lo logras puedes contagiar de tu fe a los tuyos o a otros hermanos que lo necesitan.


viernes, 2 de abril de 2010

La Pasion de Cristo








Vídeoclip animado de la Pasión de Cristo.










Si pinchas la imagen puedes ver o descargar una presentación power point










Reflexión de Juan Segura sobre la Pasión y Muerte del Señor en el día del Viernes Santo, para www.elcantarodesicar.com










Juntos al Centenario de la Santa Madre, queremos compartir estos días con Teresa acompañando a su Jesús en su pasión, muerte y Resurrección. Teresa nos hereda la profundidad de su vivencia en los misterios de la Salvación cristiana. FELICES PASCUAS.

jueves, 1 de abril de 2010

Sigue habiendo

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Vídeo montaje de la Canción "Sigue habiendo" de Ixcis grupo cristiano de Málaga, para recordar el lavatorio de pies del Jueves Santo.









Reflexión sobre la Cena de Jesús en la tarde del Jueves Santo. Juan Segura comenta para elcantarodesicar.com sobre la institución de la Eucaristía, del sacerdocio, del mandamiento del amor y del gesto del lavatorio de los pies; todo ello en el contexto de la nueva Pascua de Jesús: su muerte y su resurrección.