
La primera lectura y el texto del evangelio nos vienen a plantear esa opción personal. En la primera lectura, Josué pone al pueblo de Israel en la disyuntiva de tener que optar entre servir a otros dioses o servir al Señor. El pueblo de Israel opta por seguir al Señor que los ha sacado de la esclavitud de Egipto. Luego el pueblo de Israel manifestó otra vez sus continuas infidelidades. En el texto del Evangelio, cuando mucha gente abandona a Jesús, porque no podían aceptar su mensaje, Jesús les dice a sus apóstoles: "¿También vosotros queréis marcharos?". A lo que responde San Pedro, en nombre de todos: "Señor, ¿a quien vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que eres el Santo consagrado por Dios". Los apóstoles también hicieron su opción personal por seguir a Jesús. Entre ellos estaba Judas.

Jesús es el Pan de Vida. Con esta afirmación Jesús está queriendo decir que él es Hijo de Dios, que es el sentido y la razón de la vida del ser humano. Verdad que no podía ser aceptada por la mentalidad judía porque eran monoteístas; los judíos pensaban que Dios era único y no podían concebir "otro ser divino igual a Yavé" en la persona de Jesucristo. Si nosotros aceptamos que Jesucristo es la razón de nuestras vidas, que él es la clave de nuestra felicidad, hemos de abandonar comportamientos que expresan que nosotros pensamos que la felicidad está en el poder, en el tener, en la fama o en el gozar.
El que cree en él tiene vida eterna. Aceptar la persona de Jesús, su humanidad y su divinidad, aceptar su mensaje del Reino y del Amor, y vivir de acuerdo a lo que se cree, es el acceso a la vida eterna. Lo que supone también aceptar que hay otra vida, que no todo termina con la muerte y que no es indiferente mi modo de vivir esta vida. Como he dicho antes la mentalidad judía no puede aceptar a Jesús como Dios y por tanto eso le quita autoridad a lo que dice. El judío, menos los saduceos, si aceptaban que hubiese otra vida, aunque era una creencia no muy perfilada. Si nosotros aceptamos que hay otra vida y que ésta la tenemos que vivir como dijo Jesús, esa creencia debe modelar toda nuestra existencia.

La opción personal que nos plantea hoy Jesús se podría expresar así:
¿Crees que la felicidad sólo te puede venir de Jesús, de su mensaje, de sus valores? ¿En dónde buscas la felicidad?
¿Crees que después de esta vida hay otra vida? ¿Cómo incide esa creencia en tu vida concreta?
¿Crees en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía? ¿Haces lo posible y lo imposible por comulgar?
Yo creo que mucha gente que decimos que creemos en Dios y en Jesús no siempre respondemos positivamente a estas preguntas. Buscamos la felicidad lejos de Dios, no aceptamos la vida eterna y pasamos de la Eucaristía.
Que esta Eucaristía nos ayude a aclarar nuestra fe, para que podamos decir con San Pedro: "Nosotros creemos y sabemos quien eres, Jesús".
El evangelio explicado en 4 minutos. Clip de meditación de Juan Segura para la web elcantarodesicar.com correspondiente al domingo 23 de agosto de 2009. Imágenes de los Sagrados Corporales de Daroca.
DOMINGOS CON JESÚS. EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 6, 51-58. 23 de Agosto 2009. Pbro. Lic. José Luis Aguilera Cruz.aguileracruz@yahoo.com.mx