Aparecen dispuestas en dos hileras, representando en la parte inferior la infancia de Jesús y en la superior su vida pública:
- Anunciación de María.
- Nacimiento de Jesús.
- Jesús y los Apóstoles en la Última Cena.
- Jesús orando en el Huerto.
Y en los cuatro muros del
claustro, reconstruido en el
siglo XIV con elementos del
claustro primitivo románico, se
pintaron composiciones narrativas
con escenas evangélicas
en la segunda mitad del siglo
XV, a manera de tapices policromados,
repintados sucesivamente
en los siglos XVI y XVII,
pinturas murales que han sido
restauradas recientemente por
el Gobierno de Aragón.