Para creer en Dios hay que vivir en comunidad

Hoy es el domingo de la Divina Misericordia, decretado por La Congregación del Culto Divino el 23 de Mayo del 2.000, por indicación de Juan Pablo II: «La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar a los corazones de cada persona el siguiente mensaje: Dios es Misericordioso y nos ama a todos... "y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia" (Diario, 723). En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina Kowalska, se nos pide que tengamos plena confianza en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones y oraciones... "porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil" (Diario, 742).»

Estamos en el II Domingo de Pascua, celebrando la resurrección de Jesús. En un estudio socio-religioso que se hizo en la diócesis, hace casi 30 años, se veía que había más cristianos, un 95%, que creyentes en la resurrección, un 60%. Es difícil aceptar la resurrección en la vida concreta. La celebración de hoy nos viene a decir que es difícil creer en la resurrección fuera de la comunidad cristiana.

El evangelio nos dice: "Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos". Los discípulos estaban reunidos y se les aparece Jesús y les dice: "Paz a vosotros. Como el padre me ha enviado, así os envío yo". La misión de la Iglesia empieza después de la resurrección. Si Cristo no hubiera resucitado los apóstoles se habrían quedado encerrados, con miedo, y no habrían predicado el Evangelio. En el envío que hace Jesucristo les da el Espíritu Santo, para que les acompañe en la misión, y el poder de perdonar los pecados.

Dice después el evangelio que: "Tomás no estaba con ellos cuando vino Jesús". Un dato que se presenta como el motivo de la incredulidad de Tomás. Un dato interesante que nos viene a decir que separado de la comunidad uno no puede creer en la resurrección, en Dios. ¡Cuánta gente hay que quiere vivir su fe por libre, sin tener una relación con la comunidad, con la iglesia!

Continúa el evangelio diciendo: "A los ocho días estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos". El cambio es notorio, ahora Tomás está con la comunidad y así si puede reconocer al Señor: "Señor mío y Dios mío".

El papel de la comunidad cristiana, como grupo de referencia para vivir la fe, es imprescindible. Fijaos como presenta el libro de los Hechos la primera comunidad cristiana, en una descripción seguramente idealizada:

Eran constantes en escuchar las enseñanzas de los apóstoles.

Eran constantes en celebrar la fracción del pan.

Vivían todos unidos y lo tenían todo en común.

Destaca tres dimensiones: la evangelización (las enseñanzas de los apóstoles), la liturgia (la fracción del pan) y la caridad (vivían unidos). Tres dimensiones que intentamos vivir en la Iglesia en cada comunidad concreta: tenemos catequesis para llevar adelante las enseñanzas de los apóstoles; tenemos celebraciones de los sacramentos y tenemos la institución de Cáritas para que, en la medida de lo posible, no haya necesitados entre nosotros. Si la parroquia no tuviese presente estas tres dimensiones, fallaría su vivencia de la fe.

A nivel personal, en la vivencia de la fe, pasa lo mismo que en las primeras comunidades. La fe tiene estas tres dimensiones: escuchar las enseñanzas de los apóstoles (formación), celebrar la fe con la comunidad (fracción del pan) y vivir el compromiso de la fe (vivían unidos y lo tenían todo en común). Por eso si a nuestra fe personal le falta alguna de estas dimensiones, la fe se tambalea.

Hay quienes necesitan más formar su fe para tener una opción personal por seguir a Jesucristo, puesto que su fe es principalmente sociológica; es decir, tienen ciertas prácticas religiosas porque es una costumbre o una tradición.

Hay quienes necesitan más celebrar su fe en los sacramentos de la penitencia y de la eucaristía, puesto que tienen cierta vivencia religiosa, pero se olvidan de venir por la Iglesia. Para que la fe no se tambalee necesita de la gracia recibida en los sacramentos.

Y hay quienes necesitan más comprometer su fe en la vida diaria, porque tienen una vivencia personal de la fe y celebran los sacramentos, pero no acaban de mostrar su fe en las circunstancias de su vida concreta.

Y todos estamos necesitados de encontrarnos con Cristo resucitado y experimentar su misericordia para poder llevar un amor semejante a los demás.

Que el Señor afiance nuestra fe en la resurrección y que aumente nuestro sentido de pertenencia a la comunidad cristiana.






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DOMINGO DE PASCUA DE LA DIVINA MISERICORDIA. Pbro. Lic. José Luis Aguilera Cruz aguileracruz@yahoo.com.mx

"No sigas dudando, sino cree"

UNA OBRA EN DOS ACTOS.

Hoy domingo 1 de mayo celebramos el domingo 2° de pascua, llamado también domingo de la misericordia, como el salmo responsorial reconocemos y creemos que "la misericordia del Señor es para siempre" 117. El evangelio de este domingo (Jn 20, 19-31), tiene dos actos con la diferencia de ocho días, el primer acto sucede el mismo día de la resurrección, el segundo ocho días después, y en las dos ocasiones sucede todo en el mismo lugar, no se identifica ese lugar solamente se le llama "La casa donde se hallaban los discípulos" v. 19; lo que se repite es la puerta cerrada, contrario a lo que sucedió ese día en la madrugada, cuando María fue a la tumba y la encontró abierta. La puerta cerrada nos habla de obstáculos, pero para el resucitado no significa nada, más aún es motivo para un mensaje.

EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN.

El día de la resurrección es el día más importante para nosotros, es el día de la salvación, Jesús estaba ese día estrenando vida, la vida nueva del resucitado, la biblia no dice donde pasó todo el día, pero al caer la noche, el temor de los apóstoles se muestra al estar encerrados, los humanos somos curiosos, cuando más necesitamos "orearnos" más queremos estar encerrados, eso pasó con los discípulos, se encerraron, pero Jesús llega a ellos y les da pruebas de su resurrección, les muestra las manos y el costado, los discípulos entendieron perfectamente y se llenaron de alegría, lo reconocieron resucitado. Jesús por dos ocasiones saluda a los suyos con el deseo de paz y otra prueba de la paz que les da es el perdón de los pecados por el poder del Espíritu Santo. Jesús el hombre nuevo da al mundo la paz verdadera en el perdón de los pecados.

OCHO DÍAS DESPUÉS.

Generalmente la diferencia de tiempo hace que sean dos narraciones diferentes pero en este caso la narración es la misma, y lo que une a estas "dos narraciones" con ocho días de diferencia es el apóstol Tomás, ese día de la resurrección Tomás estaba ausente y cuando le contaron de la visita del resucitado dijo la famosa frase: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré" v. 25, por eso cuando Jesús se volvió a aparecer a los encerrados discípulos se dirigió a Tomás y le pidió que cumpliera su palabra y Tomás al ver al resucitado simplemente dijo: "Señor mío, y Dios mío" v. 28; frase que Jesús aceptó gustoso, y nos dejó un regalo a todos los que no vivimos en aquel tiempo y lugar diciendo: "Tú crees porque me has visto, dichosos los que creen sin haber visto" v. 29

A ESTRENAR VIDA.

Jesús el hombre nuevo no quiso quedarse con la novedad de su vida para gozarla él solo, Jesús es Jesús, y la nueva vida la regala a todos los suyos, la paz es una de las consecuencias de la nueva vida que Cristo da al mundo, esa paz que viene de estar en armonía con Dios, con los demás, con el mundo que nos rodea, con uno mismo, el saludo de Jesús dejó de ser un simple saludo para convertirse en el estado del hombre nuevo, hombre no entendido como varón sino como persona humana, el hombre nuevo vive la paz y lleva paz a su derredor, por eso en este momento, México necesita de hombres y mujeres nuevos al estilo de Cristo, para que venga la paz. Así que a estrenar vida.







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Hoy Jesús nos deja la novena Bienaventuranza: "Felices los que creen sin haber visto". Porque una vez que vemos y tocamos, no es necesaria la fe.







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Reflexión de Juan Segura sobre el segundo Domingo de Pascua, para elcantarodesicar.com, el 1 de mayo de 2011.








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La monarquía teocrática absoluta de El Vaticano realiza la exhumación del cuerpo de su último emperador, llamado Juan Pablo II. Vemos al ministro de relaciones exteriores, Bertone, oficiando la ceremonia junto al que fuera secretario privado del monarca vaticano exhumado, el polaco Dziwisz.






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27 de abril, 2011. (Romereports.com). Este hombre tiene todo el derecho del mundo a entrar en el Libro Guinness de los Records. A lo largo de su pontificado ha batido todas las marcas de sus predecesores. Tanto, que pocos meses después de ser elegido lo llamaron el Huracán Wojtyla.


Visitó 129 países. Hizo 104 viajes fuera de Italia y 146 dentro de este país. Recorrió más de 1.200.000 kilómetros, más de tres veces la distancia de la Tierra a la Luna o el equivalente a 30 vueltas al mundo.

Card. Angelo Amato

Prefecto, Congregación para la Causa de los Santos

"Se lanzó con fervor y con audacia a todas las partes del mundo. Visitó cientos de países, no por turismo o curiosidad sino para anunciar el Evangelio de paz de Nuestro Señor Jesucristo".

Celebró la Misa más multitudinaria de la historia. Fue en Filipinas, durante la Jornada Mundial de la Juventud Manila 1995. Asistieron más de 4 millones de personas.

Card. Gaudencio Rosales

Arzobispo de Manila (Filipinas)

"Recuerdo que el portavoz del Papa comentaba que la multitud impedía el paso del "papamóvil". Tuvimos que caminar dos kilómetros para llegar al escenario. Se suponía que empezaba a las 9 y empezamos hacia las 11. El portavoz describió la JMJ de Manila como un exceso de éxito".

Arz. Renato Boccardo

Ex organizador de Viajes Papales

(2 de febrero de 2005)

"Había gente detrás de unos muros, que no podían ver nada, no tenían una radio para escuchar, pero decían, el Papa está aquí, yo no puedo faltar. Ha sido un testimonio de fe, pero una fe encarnada que fue muy conmovedor".

Pero también celebró Misas con poco aforo como la que celebró ante 200 personas en una visita a los países nórdicos en 1989 o en Azerbayán en mayo de 2002. Se convirtió en el primer Papa que visitaba aquellos lugares.

Joaquín Navarro Valls

Ex portavoz del Papa

"El Papa ya no podía caminar, era un sacrificio tremendo para él hablar en la situación en la que se encontraba y se fue a Azerbayán, donde el número total de católicos era inferior a los 200 y el Papa quiso ir porque valoró que ese grupo, ese puñado de católicos que había en ese país, tenía el derecho de celebrar la Misa, de estar con el Papa como si fuera un país en el que hubiera 200 millones de católicos".

Las cifras de su pontificado son impresionantes. Fue el primer papa no italiano en 455 años y el primer papa eslavo de la historia. Su pontificado duró 26 años y 5 meses, el tercero más largo después del de Pío IX y el de San Pedro.

Como obispo de Roma realizó 301 visitas a parroquias de Roma.

Celebró 1.160 audiencias generales a las que asistieron más de 17.640.000 personas. Nombró 231 cardenales de todos los continentes.

Se reunió con casi 1.600 jefes de Estado y de Gobierno. Ninguna otra persona se ha dirigido jamás a tanta gente en contextos culturales tan diversos.

Se dirigió en muchas catequesis a los niños, a quienes llamaba "los pequeños amigos de Jesús". Juan Pablo II fue también el primer papa que dedicó a los niños un documento papal, en este caso una carta pastoral.

Fue también un gran escritor. Firmó más de 100 documentos solemnes, entre ellos 14 encíclicas, 45 cartas apostólicas y 14 exhortaciones apostólicas. Leyó más de 100.000 páginas de discursos.

Proclamó a más santos y beatos que todos sus predecesores juntos: canonizó a 482 personas y proclamó 1.338 beatos.

Arz. Piero Marini

Maestro de Ceremonias de Juan Pablo II

"Juan Pablo II proclamó más santos que todos los los demás papas juntos, desde Urbano VIII hasta Pablo VI".

Fue un innovador en el diálogo con personas de todas las religiones: el primer papa moderno que visitó una sinagoga, el primero que entró en una iglesia protestante o el primero que estuvo en una mezquita. Promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones y los convocó en varias ocasiones a encuentros de oración por la paz, especialmente en Asís en octubre de 1986.

Récords que reflejan la energía personal del Papa y su incansable dedicación a la Iglesia. Un pontificado lleno de logros que marcarán para siempre la historia del catolicismo y del cristianismo del tercer milenio.







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La Ciudad eterna ha acogido con alegría la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II.