viernes, 29 de mayo de 2009

Contra el estrés


Sé fiel a tus más profundas
creencias y actúa segun
te inspiren. Vivir de acuerdo
con los propios valores
proporciona una serenidad
capaz de ayudar hasta
en las peores circunstancias.



jueves, 28 de mayo de 2009

Decálogo para formar a un delincuente. Emilio Calatayud

video


1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3: Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto le animará a hacer cosas más graciosas.

4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá po su propia conducta, quede destrozada para siempre.

8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todo ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

martes, 26 de mayo de 2009

El Sentido Cristiano del Matrimonio


El principal compromiso misionero de la Iglesia radica en el matrimonio cristiano. El hombre de hoy, amenazado por los numerosos conflictos a los que le somete la sociedad, tiene que hacer frente con fe y coraje a estas múltiples dificultades. La sociedad urge ser evangelizada y es ahí donde los padres de las familias cristianas desempeñan un valor fundamental.

La familia, en el designio de Dios, creador y salvador, es en este sentido una realidad misionera, un pilar básico en la educación y transmisión de la fe, en la formación del ser humano.

Ya nos lo ha recordado el Papa cuando dice que la vocación al amor es lo que hace del hombre auténtica imagen de Dios: se hace semejante a Dios en la medida en que se convierte en alguien que ama. El “sí” personal y recíproco del hombre y de la mujer abre espacio a la auténtica humanidad de cada uno, y al mismo tiempo está destinado al don de una nueva vida. Por este motivo, este “sí” que es también públicamente responsable, con el que los cónyuges asumen la responsabilidad pública de la fidelidad, que garantiza también el futuro para la comunidad.

El matrimonio se convierte así en exigencia intrínseca del pacto de amor conyugal y de la profundidad de la persona humana. Este cuadro de Perusino, con todos los rasgos propios del arte renacentista, fue pintado para una capilla de la catedral de Perugia en el que se presenta la entrega de la Virgen a San José. El lienzo trata de mostrar el ejemplo de la fidelidad máxima de dos esposos, el modelo que toda familia cristiana debería seguir. El templo circular que preside el óleo simboliza la perfección divina representada también en la figura de la Virgen, nacida sin pecado, y en el sacramento del matrimonio, institución de Dios.




ORACIÓN:

Señor, que los esposos cumplan tu voluntad, vivan en concordia y sean siempre fieles en su mutuo y verdadero amor.


lunes, 25 de mayo de 2009

Contra el estrés

Perdona a los demás de la misma
forma que te perdonas
a ti mismo. El resentimiento
y el remordimiento malgastan
energías oupándose del pasado.
Perdona y vive el momento
presente.




martes, 19 de mayo de 2009

La Sillería de Coro

El siglo XVI supone para las sillerías de coro la continuacion de ese óptimo momento que viven desde finales del siglo XV, cuando se labran algunas de las más importantes. Las sillerías son el amueblamiento de este espacio -el coro- en el que los religiosos se agrupan para cantar y rezar.

Catedrales y fundaciones religiosas siguen ahora encargando este importante elemento que supone una obra de gran envergadura ya que puede llegar hasta los cien asientos. Frente a los grandes templos y catedrales, que sitúan sus coros en la nave -o más raramente en España, en el presbiterio-, las órdenes religiosas lo ubican preferentemente en un lugar elevado a los pies del templo que proporcionaba aislamiento y silencio a la comunidad que así no era molestada por los fieles que ocuparían el resto del templo. Debido a su función, lo normal fue que estas sillerías adoptaran una disposición en planta en form de "U" con dos filas de asientos: la sillería alta -en el centro de la cual se colocaba el obispo o el abad- y la sillería baja.

A esta definición general respondía la sillería del Monasterio del Parral de Segovia, repartida hoy entre el Museo Arqueológico Nacional y la Basílica de San Francisco el Grande de Madrid, como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal de 1836.

Esta sillería fue tallada por Bartolomé Hernández Alemán, cuya personalidad no ha sido estudiada y cuyo nombre aparece vinculado a su realización en 1526.

La sillería baja, va cubierta con un guardapolvo decorado por una cabeza de ángel con las alas desplegadas horizontalmente a lo ancho de la silla amparando el relieve correspondiente. Este guardapolvo cumple también la misión respecto a la sillería superior, de convertirse en atril de cada uno de los asientos. El tema sus relieves es el Apocalipsis, basado formalmente en estampas de Alberto Durero.

La iconografía de la sillería alta, con sus espectaculares respaldos tallados, se adelanta a los presupuestos de Trento al considerar a los santos como medidores válidos entre el cristiano y Dios. El programa iconográfico estaba presidido por Santa Ana Triple (y sobre ella San Jerónimo penitente) y, a cada lado, el Salvador y la Virgen, seguidos de San Pedro y San Pablo, apóstoles y evangelistas; luego los Padres de la Iglesia, los diáconos, santos universales y locales (entre ellos San Frutos, patrono de Segovia), mártires, fundadores, predicadores y ermitaños. Todos ellos son llamados a participar en el coro del Parral para ejemplo de la comunidad.



lunes, 18 de mayo de 2009

El Apóstol y la Virgen María


El Apóstol Santiago pasó mucho tiempo en Hispania, predicando la doctrina de Jesús por tierras de Galicia, pero los pobres resultados obtenidos le decepcionaron y se planteó abandonar.

Una tarde meditaba sobre ello, mientras paseaba por la orilla del mar en Muxía, cuando vio aproximarse una barca de piedra sobre la que venía la Virgen María.

Ella le animó a seguir su labor, asegurándole que estaría a su lado. Después desapareció y allí quedaron los restos de la nave como prueba irrefutable de aquel suceso.

Por eso, la mayoría de peregrinos no terminan su viaje en Compostela. Muchos desean seguir el rastro del Apóstol por aquellos lugares en los que estuvo; como Padrón, donde llegó la barca con sus restos mortales; Muxía, en esa terrible y bella Costa da Norte; y, cómo no, Fisterra, aquel Finis Térrea que hizo detenerse a las legiones romanas, ante el hermoso espectáculo de una puesta de Sol que parecía desaparecer para siempre en el mar.

Tras la experiencia vivida en Muxía, Santiago pasó algún tiempo más por Galicia hasta que decidió volver a Palestina. De regreso pasó por Caesaraugusta, la actual Zaragoza, y allí se le apareció de nuevo la Virgen, que le entregó un pilar y una imagen suya para dejarla en esa ciudad, en la que poco después el Apóstol convertirá a la fe cristiana a siete hombres, que serán conocidos como los Siete Varones Apostólicos. Ellos continuarán la labor de Santiago y llegarán a cristianizar a la mayor parte de los habitantes de la Península Ibérica.

domingo, 17 de mayo de 2009

El que ama ha nacido de Dios

Celebramos el domingo VI del tiempo pascual. En este domingo celebramos día del enfermo. Un motivo importante de nuestra plegaria. El contenido de las lecturas es el amor. Del amor podríamos decir muchas cosas, pues es el centro del mensaje cristiano, el distintivo; pero nos ceñiremos a lo que nos dicen las lecturas.

Hay como una progresión en las declaraciones que se hacen del amor: "Dios es amor". "Como el Padre me ha amado así os he amado yo". "Que os améis unos a otros como yo os he amado". Es como si Dios fuese un manantial de amor que lo inunda todo. De él, que es amor, brota el amor; el amor llega a su Hijo y su Hijo lo reparte entre los hombres; los hombres a su vez viven el mandamiento del amor. Tenemos la misión de llevarlo a todos y de un modo especial más a quien más lo necesita.

De todo lo que se puede decir del amor, me voy a centrar en tres ideas, que resaltan cada una de las lecturas: el amor de Dios es universal, el amor de los hombres es expresión del ser de Dios, el amor de Jesús es generoso.

En la primera lectura se dice cómo el mensaje de Dios se fue extendiendo también a los gentiles, empezando por la casa de Cornelio: "El don del Espíritu se derrama también sobre los gentiles". Es lo que hizo, principalmente, San Pablo. Así se rompían los muros "nacionalistas" de la religión judía. La tentación inicial más fuerte era quedarse reducidos a los judíos, sin embargo el Espíritu pronto abrió el entendimiento de los apóstoles. Dios ha venido para todas las personas, no para unos pocos. El amor de Dios no es "nacionalista", "endogámico", "exclusivista", sino que es católico, universal. Esto en el País Vasco o en Cataluña es más difícil de entender, porque tienen una conciencia más grande que nosotros de su identidad como pueblo. ¿Porqué esta conciencia de pertenencia siempre tiene que ser frente a los demás? ("De Daimiel, somos de Daimiel; Virgen de las Cruces, dilo tú también", cantamos nosotros). Pero también nosotros nos ceñimos, a veces, a mi grupo, mi familia, mi partido, mi parroquia, mi hermandad... porque "somos los mejores". En nuestra religión hay una llamada importante a amar a todos, a estar abiertos a todos. Es cierto que debemos amar especialmente al prójimo, al próximo, pero no nos podemos olvidar del lejano. Cultivar el sentido de pertenencia a algún grupo no puede ser excluyente de los demás. Cultivar el sentido de pertenencia a la Iglesia nos hace estar abiertos a todos.

En la segunda lectura se dice: "Amémonos unos a otros... Todo el que ama ha nacido de Dios, quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor". El amor es expresión de Dios, Dios se da a conocer a través del amor que nosotros manifestamos. Solemos decir, con una cita de San Pablo, al introducir el Padrenuestro: "El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado". La condición del cristiano es que está injertado en Cristo por el sacramento del Bautismo; Cristo le está transmitiendo la vida divina: sus valores, entre los que destaca el amor de Dios. De tal forma que la vida del cristiano consiste en hacer concreción ese amor, en expresar ese amor. Cuando uno acierta a amar a los demás está emanando a Dios, haciendo que Dios brote en las relaciones de los hombres. Y un cristiano tiene que amar, como se dice en el Evangelio, como Cristo nos ha amado; es decir, hay que amar, desde Dios, como Dios. Hemos dicho que el amor de Dios es universal. Ahora me queda por decir que el amor de Cristo es generoso.

En el texto del Evangelio se dicen varias cosas sobre el amor: Permanecer en Jesús es permanecer en el amor; cumplir los mandamientos de Jesús es amar; la verdadera alegría proviene del amor; la eficacia del amor se manifiesta en los frutos; pero lo que califica mejor el amor de Cristo es: "Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos". La manifestación del amor, (pensemos por ejemplo en los enfermos), no está sólo en lo que doy a quien quiero, en el tiempo que le dedico, sino que yo tengo que darme, que entregarme personalmente. La generosidad de Jesús no tuvo límite, viendo las necesidades de ser amados del ser humano, se entregó hasta la muerte.

Dios es amor. Jesucristo nos comunicó el amor de Dios, nos amó hasta el extremo. Los cristianos tenemos la misión de llevar ese amor a todos los hombres de un modo generoso.


EL DOMINGO DEL AMOR


Dios es Amor. Nos lo dice San Juan. Lo ha dicho, también, en su magnífica encíclica Benedicto XVI, peregrino en Tierra Santa. El amor es lo que mueve el mundo, claro que si no es el amor, será el odio y la adhesión a las riquezas lo que ocupará su lugar. Aprovechemos este domingo para meditar sobre el Amor de Dios y sobre nuestro amor hacia los hermanos. Y tengamos en cuenta que todo el amor, todo, viene de Dios. Por eso necesitamos saber cuál es la medida del Amor, y ahí nos la da el mismo Jesús: dar la vida por los demás. Entregar la vida día a día, dejándonos amar por el Amor (por Dios), y amando a quienes nos rodean con ese mismo amor. ¡Dejémonos amar, a ejemplo de la Virgen María!.





REFLEXIONEMOS


La fidelidad que te pide el Maestro es la de permanecer en comunión con el Amor; derramarte, enraizarte en este Amor que quiere marcar tu alma con el sello de su potencia y grandeza. No serás superficial si estás despierta en el Amor. Pero en las horas que no sientas más que el decaimiento, el cansancio. Le agradarás más todavía, si eres fiel en creer que Él actúa aún, que te ama de todos modos, y más aún: porque su Amor es libre y es así como quiere engrandecerse en ti. Y tú, ¡déjate amar!.















Videomeditación de Juan Segura para la web elcantarodesicar.com correspondiente al día 17 de mayo de 2009. Imágenes de la cripta de la Catedral de Santander.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Contra el estrés

El mundo es una desolación
para los que se sienten
excesivamente fatigados.
Procura dormir lo suficiente.
Podrás así aliviar ansiedades
y reponer fuerzas.
Tu subconsciente hallará
soluciones creativas
para cada problema.










En su día, el Papa reza a la Virgen de Fátima por los niños y la paz en Tierra Santa
El Papa Benedicto XVI elevó una especial oración en la que pidió a la Virgen Fátima, cuya fiesta se celebra hoy, por los niños del mundo y el don de la paz para Tierra Santa.

Tras "concluir invocando a María mientras imparto mi Bendición Apostólica a los niños y a todos ustedes", el Papa elevó la siguiente oración:

"María, Madre de los enfermos, de los refugiados y los pecadores, Madre del Redentor: nos unimos a las generaciones que te han llamada 'Bendita'.

Escucha a tus hijos mientras invocamos tu nombre.

Tú prometiste a los tres niños de Fátima que 'al final, mi Inmaculado Corazón triunfará'.

¡Que así sea! ¡Que el amor triunfe sobre el odio, la solidaridad sobre la división, y la paz sobre cualquier tipo de violencia!

Que el amor que le diste a tu Hijo nos enseñe a amar a Dios con nuestro corazón, fortaleza y alma.

Que el Todopoderoso nos muestre su misericordia, nos fortalezca con su poder y nos llene con toda cosa buena.

Le pedimos a tu Hijo Jesús que bendiga a estos niños y a todos los niños que sufren en todo el mundo. Que reciban la salud del cuerpo, la fuerza de mente y la paz en el alma. Pero, sobre todo, que sepan que son amados con un amor que no conoce fronteras ni límites: el amor de Cristo que sobrepasa todo entendimiento. Amén".



Al presidir esta mañana la Eucaristía frente a la Basílica de la Natividad en Belén, en la Plaza del Pesebre, el Papa Benedicto XVI alentó a los católicos a ser "un puente de diálogo y de colaboración constructiva en la edificación de una cultura de paz que supere el actual estancamiento del miedo, de la agresión y de la frustración".

lunes, 11 de mayo de 2009

Las Vieiras

El día que la barca con los restos del Apóstol llegó a Galicia, se celebraba en aquel lugar una boda. Cuando la comitiva se dirigía hacia el templo pagano donde se iba a celebrar el evento, vieron una embarcación a la deriva que era azotada por el mar en medio de un fuerte temporal. Aunque ellos no lo sabían, era la barca en la que viajaban los restos del Apóstol junto a sus discípulos. Sin pensarlo dos veces, el novio, montado en su caballo, se aventuró en auxilio de aquellos desdichados que iban en la barca. Pero una gran ola lo arrastró mar adentro y él, creyendo que aquel era su fin, rogó al cielo que lo ayudara a salir de allí. De repente, el mar se volvió en calma y sintió una extraña fuerza que tiraba de él, llevándolo a tierra al mismo tiempo que a la barca. El joven y su caballo aparecieron cubiertos de vieiras, como prueba de que había sucedido un milagro propiciado por los restos de aquel cuerpo que viajaba en la nave. El Apóstol lo había ayudado a salir.

Las vieiras son moluscos que abundan en la costa gallega, cuyas conchas, que reciben el nombre de veneras, aparecen representadas en varias ocasiones en la catedral. Pronto se convertirán también en el símbolo de los peregrinos de Compostela, que empezaron a llevarlas colgadas de su ropa o su sombrero, como prueba de haber alcanzado su meta. Aunque muchos las recogían personalmente en la costa, no tardaron en comercializarse y fabricarse artesanalmente, agrupándose los vendedores en el barrio por donde llegaba el Camino, que fue llamado Concheiros.


video

La vieira también llamada concha del peregrino es el símbolo del Camino ...

viernes, 8 de mayo de 2009

Mayo, Mes de María



María, siempre nuestra dulce intersesora y abogada...

Modelo máximo de vida para todos los que la amamos y veneramos.

Poseedora de un caudal infinito de amor en su corazón.

Paciente y dócil. Vigilante en la oración y jubilosa en la alabanza.

Mujer de paz y siempre solìcita al Mandato Divino.

Es Virgen fiel y obediente a la voluntad del Padre.

En satisfacción a su generosa entrega, como privilegio a ese SI-FIAT ante Dios, se convierte en Madre del Salvador y verdadera Madre de todos los hombres...

Como Madre amantísima, siempre está atenta a las necesidades de sus hijos.

Es Arca de la Alianza (Cuna del Nuevo Pacto o Plan Salvífico de Dios para con los hombres) al acoger en Su Seno con libre consentimiento al Salvador del Mundo y único mediador ante Dios.

Con su entrega voluntaria se hace partìcipe directa en el Plan de la Redención.

Resplandece como Reina del Cielo e intercede como Madre y Abogada nuestra.

Ella, siempre motivada por su inmenso amor maternal...

Poseedora del Don natural y gratuito de poder amar sin medida, intercede y aboga ante el Padre y el Hijo.

Implora y prepara la acción del Santo Espíritu en nosotros...

Intercede, siempre respetuosa, a obedecer los designios (desiciones) de la Visión Beatífica (Favor y Voluntad del Padre).

Además de haberla heredado como Madre, nos ha dejado el ejèmplo a seguir para vivir en El Espíritu Santo: Amar a Dios en Espìritu y Verdad...

Fue El Espíritu Santo quien engrandeció Su amor y la caridad infinita de Su corazón al aceptar de labios de Su Hijo amado aquella petición, como último deseo: Dejarle la Misión de Madre...

Maternidad que representa en Juan, Su discípulo amado:"He allí a Tu hijo..."

Ella, Madre de la Humanidad y Juan, representante de todo el género humano: "He allí a tu Madre" María, Madre de La Iglesia, nuestro Modelo de Fe, Inmaculada Siempre Virgen María...

"Gracias Madre, porque siempre estas cerca para guiarnos...

Gracias, porque dulcemente nos guardas en tu Sagrado Corazón...

Gracias porque podemos llamarte Madre....

Eres nuestra esperanza y consuelo, nuestro dulce ejemplo...

Enseñanos a nosotros a decir, humildemente, AMÉN...




Reflexionar en las principales virtudes de la Virgen María.

María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios.

Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.






Bonita presentación sobre la Virgen María.


jueves, 7 de mayo de 2009

Contra el estrés

Hacer algo por los demás es una
buena manera de reducir el estrés.
Escribe una carta a un enfermo,
telefonea a alguien que sepas
que se siente solo, prepara unas
pastas para los nuevos vecinos.






lunes, 4 de mayo de 2009

El tapiz en el siglo XVI


La proyección de la propia personalidad llevaba aparejada indisolublemente todo un sistema de códigos visuales que, plasmados en las obras de arte, exaltaban la figura de su poseedor como héroe y gran guerrero, hombre de letras, espejo de virtudes y, sobre todo, como merecedor de la gloria y de la fama por su riqueza y poder. Lógicamente la propia imagen y su modo de vida eran objeto de especial cuidado y así, sus palacios y sus fundaciones religiosas eran dotadas con todo aquello que supusiera ostentación y lujo.

Los tapices, por su carestía, eran uno de los elementos que más claramente prestigiaban a su propietario.


Ya desde época medieval los Países Bajos destacan en la producción de lujosas tapicerías, multiplicándose ahora sus centros (Tournai, Brujas, Audenarde, Valencienne, Lille, Gante), de entre los que cobra gran importancia Bruselas, receptora en 1515 del encargo por parte del Papa León X de la serie de Los Hechos de los Apóstoles sobre cartones de Rafael, lo que supuso la llegada del Renacimiento al tapiz, que se contagia de preocupaciones pictóricas tales como la búsqueda del volumen y la perspectiva, asimilando igualmente las innovaciones de la ornamentación: putti, medallones, personajes mitológicos, jarrones, etc.

viernes, 1 de mayo de 2009

El Campo de la Estrella

Con el paso del tiempo, aquel acontecimiento fue perdiéndose en la memoria de las gentes del lugar, y las tumbas quedaron olvidadas.

Siglos después, hacia el año 813, un ermitaño llamado Pelagio se presentó ante Teodomiro, obispo de Iria Flavio, para contarle que llevaba varias noches viendo una lluvia de estrellas que, saliendo del monte que hoy se conoce como Pico Sacro, caía sobre un campo cercano a un bosque situado antiguamente en aquella zona, el bosque Libredón. El obispo y su séquito se dirigieron al lugar que les había indicado aquel solitario personaje y, tras limpiar la zona de vegetación, encontraron unas ruinas con los restos de un altar y tres tumbas. En la más grande, que desde entonces recibirá el nombre de Arca Marmórea, apareció un texto que decía algo así como: “Aquí yace Jacobo, hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Juan”. Aquello fue determinante para identificarla como la del Apóstol Santiago.
El hallazgo fue comunicado al Papa y al rey Alfonso II que, tan pronto como tuvo conocimiento del suceso, se acercó al lugar y ordenó construir una capilla.

Más adelante se construirá una iglesia y así, con el paso de los años, nuevas construcciones darán lugar a la catedral que existe actualmente.

Aquel lugar pasará a ser conocido desde entonces como Campus Stellae, “el Campo de la Estrella”, nombre en el que tendrá su origen el de la ciudad que allí se formó alrededor de aquel descubrimiento: Compostela.